LA REFINERIA DE AMUAY

 

DEPARTAMENTO DE RELACIONES PUBLICAS DE LAGOVEN. S.A.

FILIAL DE PETROLEOS DE VENEZUELA

 

Depósito Legal lf 82-0701

DISTRIBUCION GRATUITA

Diseño gráfico: J. Luzuriaga / Impreso por Cromotip / enero 1985

Portada: Miguel Ramos

 

Desde una pequeña casa de bahareque denominada Villa Zorca, situada en medio de un desierto de cardones y cujíes, en la parte occidental de la península de Paraguaná, se comenzaron a dirigir en 1946 los trabajos de construcción de lo que al cabo de algún tiempo se convertiría en uno de los complejos de refinación mas importantes del mundo: la Refinería de Amuay, de Lagoven, filial de Petróleos de Venezuela, S.A. Cuatro años mas tarde, en 1950, se iniciaron las operaciones de refinación al entrar en funcionamiento el alambique de destilación atmosférica 1 que podía procesar 60.000 barriles diarios de petróleo. En la actualidad la Refinería de Amuay ocupa una extensión aproximada de 2.200 hectáreas y tiene una capacidad de procesamiento de 630.000 barriles de crudo por día. La casi totalidad del petróleo que procesa Amuay proviene de los campos que opera Lagoven en la cuenca del Lago de Maracaibo, y llega a la refinería a través del oleoducto Ulé-Amuay, formado por dos tuberías gemelas de 66 centímetros de diámetro cada una, con una longitud de 235 kilómetros y una capacidad para transportar 790.000 barriles diarios.

 

PROCESOS DE REFINACIÓN

 

El petróleo crudo, tal como se extrae de los yacimientos, es una sustancia que debe ser sometida a diversos procesos, para convertiría en productos, principalmente combustibles y lubricantes. Algunos de los derivados del petróleo se utilizan como materias primas en una variedad de actividades que constituyen en su conjunto la industria petroquímica. El primer proceso a que se somete el crudo es la destilación a presión atmosférica. Amuay cuenta entre sus instalaciones con cinco alambiques de este tipo que, por su capacidad conjunta de procesamiento, colocan a Venezuela en una posición prominente en el campo de la refinación a escala mundial. El proceso de destilación atmosférica se efectúa calentando el crudo en un horno a temperaturas cercanas a los 360°C e introduciéndolo luego en la columna de fraccionamiento, donde los productos principales se separan según su rango de ebullición. De esta primera etapa.1 y 2 / Unidades de destilaci6n al vacío que operan en Amuay. 3 / Planta 5 de destilación atmosférica. se obtienen gases, nafta, kerosén, gasóleos liviano y pesado y un residuo o fondo atmosférico, el cual es sometido a una segunda etapa de destilación. Las naftas provenientes de la destilación atmosférica se someten a un proceso de separación con el fin de obtener propano, butano y naftas liviana, intermedia y pesada. El propano es usado en el proceso de desparafinación de las bases lubricantes y como combustible; el butano es sometido a un proceso de isomerización para convertirlo en isobutano. La nafta liviana y la intermedia se mezclan con el alquilato y las naftas producidas en las plantas de desintegración catalítica y coquización fluida, para elaborar gasolinas de diferentes tipos. Estas unidades también producen las olefinas que alimentadas junto con el isobutano a la planta de Alquilación, forman el alquilato. La nafta pesada se usa en la elaboración de solventes y combustibles para turbinas. En la Refinería de Amuay se elaboran las gasolinas Lagoven Extra y Lagoven Especial, las cuales se distribuyen en las Estaciones de Servicio Lagoven ubicadas en diferentes zonas del país. El kerosén es el principal componente del combustible para los aviones a reacción y también se usa como diluente de los combustibles pesados. Del gasóleo liviano obtenido en la destilación atmosférica se separa el azufre, mediante un proceso conocido como desulfuración. El gasóleo desulfurado es uno de los componentes de los combustibles de bajo contenido de azufre. El gasóleo pesado se utiliza en la elaboración de aceite diesel para transporte pesado y marino. La Refinería de Amuay posee también cinco unidades de destilación al vacío para procesar el residuo de los alambiques atmosféricos. El propósito principal de estas unidades es obtener diversos tipos de gasóleos, los cuales constituyen la materia prima para la elaboración de aceites lubricantes para la unidad de Desintegración Catalítica, donde se transforman en naftas y gasóleos livianos. Los gasóleos de vacío son sometidos a estos procesos sor desulfurados. Una parte del residuo de la destilación al vacío se somete a un proceso de coquización donde se transformar en naftas y gasóleos livianos la otra parte se utiliza para producir asfaltos y combustibles residuales de alto y bajo contenido de azufre. El contenido de azufre depende de la proporción de gasóleo desulfurado que entra en la mezcla. En la planta de Lubricantes se procesan las bases obtenidas de la destilación al vacío para fabricar aceites industriales la línea regular de lubricantes de motor. La capacidad de procesamiento de esta planta es de 6.000 barriles diarios, con variaciones que dependen de los diferentes tipos de aceites que se deseen. La Refinería de Amuay produce suficientes lubricantes para abastecer una parte considerable del mercado interno. Entre los diferentes aceites elaborados en Amuay destacan el "SE" multigrado y el "SF" monogrado, así como la línea Lagoven de aceites industriales.

 

CONVERSION

 

El Proyecto Modificación del Patrón de Refinación de Amuay (MPRA) fue planificado y llevado a cabo para cumplir tres importantes objetivos que confronta la industria de refinación en Venezuela: dotar significativamente a la actividad de refinación en el país con las instalaciones necesarias para procesar considerables volúmenes de crudos pesados, los cuales forman nuestras mas abundantes reservas; se disminuye la producción de combustible residual de alto contenido de azufre y se incrementa la de productos livianos, acción cónsona con las cambiantes exigencias del mercado internacional y el tercer objetivo se incrementa la producción de gasolina para el mercado interno. La fase de pre planificación de este gran proyecto comenzó en 1976; a partir de 1978 la ingeniería, y en junio de 1979 la construcción. Durante su ejecución se contrataron más de 240.000 horas hombre de ingeniería en Venezuela, así como mas de 10.000 toneladas de acero estructural, mas de 15.000 toneladas de tubería, mas de 20.000 válvulas, 175 recipientes a presión, etc., todo lo cual fue colocado con fabricantes nacionales, hasta lograr un 68% de contenido nacional de la inversión total del Proyecto, cifra superior a los 5.300 millones de bolívares. Aproximadamente 16.000 personas estuvieron involucradas directamente en las diversas fases de la ejecución de la obra, que alcanzo un pico en su fase de construcción de mas de 8.300 personas. En el mismo se formaron cerca de 1.800 artesanos en un centro de entrenamiento establecido por Lagoven para el Proyecto. El MPRA contempló la instalación de unidades de desintegración catalítica, coquización fluida, isomerización, alquilación y recuperación de gas licuado de petróleo. La unidad de Desintegración Catalítica tiene una capacidad de 74.000 barriles por día y es alimentada con gasóleos provenientes de las unidades de destilación al vacío. Este proceso esta comercialmente probado como el mas indicado para producir gasolinas de motor. Un 65% de los gasóleos procesados es convertido en gas, olefinas y nafta de alto octanaje, y el 35% restante es convertido en destilados. La reacción de desintegración se lleva a cabo en un reactor de lecho fluido donde el carbón producido se deposita sobre el catalizador; este catalizador usado se envía al regenerador, en donde el carbón se quema con aire a alta temperatura y después de recobrar sus propiedades, regresa al reactor.

La unidad de Coquización Fluida (Flexicoking) tiene una capacidad de 52.000 barriles por día y es alimentada con los fondos de la destilación al vacío. En esta unidad. un 28% de la alimentación es convertida en gas, olefinas y naftas, un 48% es con vertido en destilados y el resto es convertido en gas de bajo contenido calórico, el cual es usado como combustible en hornos de las nuevas unidades y en las calderas de la nueva planta eléctrica. La reacción de desintegración se lleva a cabo en un reactor y el coque producido en la reacción se envía al gasificador donde es convertido en el gas de bajo contenido calórico. La ventaja de este proceso sobre otros procesos de conversión de fondos de vacío, radica en a mayoría de sus sub productos son gases en vez de son de mas fácil manejo y aprovechables dentro del mismo complejo como gas combustible. En la unidad de Alquilación se hacen reaccionar con isobutano las olefinas provenientes de desintegración catalítica y de coquización fluida, para dar lugar a una nafta de alto octanaje o alquilato. El isobutano proviene de la conversión del butano en la unidad de Isomerización. El butano contenido en el crudo no es suficiente para producir todo el isobutano necesario, por lo cual se inyecta butano en el crudo proveniente de Ulé. El butano es recuperado en la nueva unidad recuperadora de gas licuado de petróleo. La Modificación del Patrón de Refinación de Amuay permitió reducir la necesidad de procesar crudos livianos, disminuir el procesamiento de crudos medianos en un 15% y aumentar el de crudos pesados en casi un 400%. Por otra parte, se incrementó la producción de gasolinas en un 80% y disminuyó la producción de combustible pesado en aproximadamente un 40%.

 

LA DESULFURACION

 

Desde 1969, diversas regiones consumidoras de importantes cantidades de combustible pesado, como los centros industriales y urbanos de la costa este de Estados Unidos, establecieron limites al contenido de azufre de dicho combustible, los cuales variaban entre el 0,3 y el 1 por ciento. Como los combustibles pesados venezolanos contienen un promedio aproximado de 2,6 por ciento de azufre, fue necesario construir en Amuay las instalaciones que permitieran obtener volúmenes apreciables de combustibles de bajo contenido de azufre. La planta fue inaugurada en 1970, a un costo de 500 millones de bolívares y con capacidad para producir unos 200.000 barriles diarios de combustible con un contenido máximo de 1 por ciento de azufre. A fin de que la Refinería pudiera satisfacer la demanda creciente de los mercados externos, en especial la costa oriental de Estados Unidos, se comenzó en 1972 la expansión de la desulfuradora para elevar su capacidad de producción hasta 300.000 barriles diarios de combustible pesado con un contenido máximo de azufre del 1 por ciento. En 1973 entró en funcionamiento un sistema de computadoras cuya finalidad principal es la de elevar, mediante mecanismos más precisos de control, la producción de combustibles de bajo contenido de azufre, al tiempo que se aumentan los márgenes de eficiencia y seguridad. El control por computadora se ha ex tendido a la casi totalidad de los procesos de la refinería. La desulfuración de los gasóleos se realiza haciendo reaccionar con hidrogeno los compuestos sulfurosos contenidos en el combustible. El hidrogeno necesario para llevar a cabo este proceso se obtiene mediante reformación catalítica del gas natural con vapor de agua. Amuay cuenta con tres plantas de hidrogeno con una capacidad de producción diaria de 36 millones de pies cúbicos cada una. El gas natural proviene del Lago de Maracaibo, a través de un gasoducto de 40,6 centímetros de diámetro, paralelo al oleoducto Ule-Amuay. Como resultado de las reacciones químicas que ocurren en el proceso de desulfuración de los gasóleos, se forman grandes cantidades de sulfuro de hidrogeno que se utiliza como materia prima para la producción de azufre elemental. La Refinería de Amuay tiene dos plantas de azufre que permiten producir unas 620 toneladas diarias. Los productos obtenidos en la Refinería de Amuay llegan a los consumidores después de haber sido sometidos a cuidadosas pruebas de laboratorio para determinar su rendimiento y calidad. El control se efectúa las 24 horas del día en el propio laboratorio de la refinería, analizando unas 250 muestras diarias y utilizando alrededor de 460 procedimientos diferentes. De los exámenes realizados se obtienen datos suficientes para asegurar una operación eficiente de las unidades de proceso y la elaboración de productos que cumplen a cabalidad con las especificaciones exigidas. Por otra parte, se realizan ensayos de laboratorio con diversos tipos de crudo para conocer el comportamiento del petróleo en las operaciones de refinación. 

 

UTILIZACIÖN DE COMPUTADORAS

 

En 1973 la Refinería de Amuay instaló su primer sistema para el control de procesos por computadora en el complejo de hidrodesulfuracion (HDS) convirtiéndose así en pionera en la utilización de esta tecnología en el país. Estos sistemas continuaron implantándole en otras áreas de la refinería y actualmente el 95% de los procesos de la refinería se controlan utilizando computadoras. La utilización de computadoras tiene por objeto lograr un mejor control de las operaciones, óptimo rendimiento en la producción nados y consumo mínimo combustible, sin sacrificar la eficiencia y la seguridad operacional lo cual se traduce en apreciables incentivos económicos. Además permite al personal involucrado en la operación y en el mantenimiento de las unidades, disponer de información de proceso oportuna y confiable de gran utilidad para el desempeño de sus labores. El sistema de control computarizado de HDS permite manipular unas 400 válvulas de control que intervienen en los distintos procesos del mencionado complejo. En 1979 se instalo un sistema computarizado en el área de Especialidades, para controlar dos plantas de destilación atmosférica y de vacío y una fraccionadora de naftas. Este sistema permite manipular en forma óptima unas 100 válvulas de control y esta dotado de gran flexibilidad y capacidad de procesamiento de información. El crecimiento físico de la Refinería de Amuay, justifico la implantación en 1981 de un sistema de información para el Laboratorio de Amuay. Mediante este sistema, las organizaciones usuarias reciben en sus respectivos centros de control toda la información relativa a los análisis de las muestras correspondientes a los distintos productos en la forma más rápida posible. Esta información también es utilizada por las computadoras de control para verificar el comportamiento de los 400 analizadores automáticos que se utilizan en el control automático de la operación. A finales de 1981, las operaciones del área de Recibo y Suministro de la Refinería también se incorporaron a un sistema de control por computadora. Este sistema permite la optimización de la capacidad de almacenamiento de la Refinería, y controlar la calidad de las mezclas que allí se elaboran. También permite una mayor precisión en la medición de los volúmenes de carga. El sistema tiene capacidad de decisión y supervisión, y es apto para el control de tareas, seleccionando en una forma óptima las tuberías y equipo de transferencia. Las nuevas y complejas unidades de Conversión y sus servicios industriales son también controladas por computadora. Este sistema computarizado manipula mas de 420 válvulas de control y en el se han implantado sistemas de control que garantizan una operación eficiente y segura. La experiencia de Amuay en el área de control de procesos por computadora ha sido muy exitosa. El personal de la empresa ha participado intensamente en todas las fases de los proyectos relacionados con esta tecnología, lo cual lo ha capacitado para ser autosuficiente en esta área.

 

ALMACENAMIENTO

 

Los productos elaborados en Amuay, así como el crudo procedente de Occidente, son almacenados en depósitos de diferentes tamaños en espera de su correspondiente despacho. La refinería tiene una capacidad para almacenar 46 millones de barriles de crudo y productos, de los cuales 19 millones se depositan en tanques de acero con capacidades que van desde 4.000 hasta 530.000 barriles. Veintinueve millones de barriles de combustible residual pesado se almacenan en tres grandes embalses abiertos con capacidad para 8.0, 9.5 y 11.5 millones de barriles, respectivamente. Tres circunstancias especiales han hecho que estos depósitos funcionen con extraordinarios resultados. Primero, el clima seco de la península de Paraguaná hace innecesaria la construcción de techos; segundo, el suelo de los embalses consiste de arcillas casi totalmente impermeables que proporcionan una base ideal, ya que impide perdidas por filtración; y tercero, la configuración natural del terreno facilita la construcción de los embalses. El agua de lluvia que cae sobre el combustible es eliminada por medio de un sistema de drenaje. Los embalses fueron construidos para atender las exigencias del mercado mundial de combustible residual, cuya demanda, para fines de calefacción, aumenta considerablemente en el invierno (principalmente en Estados Unidos en cuanto a Venezuela se refiere). El mayor de los tres se construyó en 1955 y fue ampliado en 1962, y el más pequeño se concluyo en 1970.

 

OPERACIONES PORTUARIAS Y PLANTA DE VENTAS

 

Para llevar a cabo la importante operación de cargar los tanqueros que llegan en busca de productos para los mercados del exterior y de nuestro país, la Refinería de Amuay dispone de un moderno puerto de embarque con cuatro muelles, provistos de sistemas automáticos que permiten la carga simultanea de ocho naves cisterna. En algunas ocasiones se han alcanzado promedios de 66.000 barriles por hora en las operaciones de carga. El muelle 1, con una longitud de 305 metros y un calado de 13,1 metros, puede recibir tanqueros de hasta 100.000 toneladas de peso muerto. En las maniobras de entrada y salida de unos 60 buques que arriban mensualmente a la bahía de Amuay, se utilizan tres remolcadores que dependen de Transporte Marítimo de Lagoven. Por medio de un múltiple de mezcla y carga, manejado a través de una computadora, se pueden mezclar en las tuberías los combustibles con cualquier contenido de azufre entre 0,3 y 2,2 por ciento. El sistema permite cargar al mismo tiempo cuatro tipos de combustible. Existe también un sistema computarizado que permite mezclar mas de 400.000 barriles diarios de 3 diferentes grados de gasolina de motor. Aparte del volumen de productos que se despachan desde el Terminal de embarque hacia los distintos puertos. de Venezuela, en la Refinería de Amuay funciona también una planta de ventas desde la cual se atiende un promedio diario de 155 gandolas que llevan hasta los más apartados rincones del país las gasolinas, aceites, solventes y azufre necesarios para satisfacer el mercado nacional.

 

Además de las plantas de proceso descritas anteriormente, en la Refinería de Amuay existe un conjunto de instalaciones de apoyo y servicios indispensables operacionalmente. Para realizar el enfriamiento requerido en los procesos de refinación, se dispone de tres sistemas principales de agua salada. El primero es un sistema de un solo paso con capacidad de 330.000 litres por minuto, en el cual e! agua es succionada de la Bahía de Amuay, para enfriar las diferentes unidades de proceso, luego es tratada en un separador donde se remueven pequeñas cantidades de aceite y posteriormente es enviada nuevamente a la bahía. El segundo es un sistema de recirculación con capacidad de 430.000 litros por minuto, en el cual el agua se succiona de dos torres de enfriamiento, es enviada a las unidades de proceso y regresa nuevamente a las torres de enfriamiento. El tercer sistema es también de un solo paso y tiene una capacidad de 580.000 litros por minuto. Existen dos plantas eléctricas para suplir los requerimientos de electricidad de la refinería y de la comunidad. Estas plantas tienen una capacidad conjunta de generación de 140.000 kilovatios, suficiente como para atender las necesidades de una ciudad de 640.000 habitantes. La fuerza motriz para esta generación es suplida por diez turbinas de vapor y dos de gas. El vapor de agua es producido en 14 calderas con una capacidad total de 3.890.000 libras por hora. Cinco de estas calderas utilizar como combustible el gas producido en la plantas de Coquización Fluida y el resto utiliza gas natural c combustible liquido. Los sistemas de agua potable y agua de calderas se alimentan con agua dulce suministrada por el Instituto Nacional de Obras Sanitarias desde los embalses de El Isiro y Barrancas, situados al sur de la ciudad de Coro. La Refinería tiene cinco tanques para al almacenaje de agua con una capacidad total de 180.000 metros cúbicos. El tratamiento de agua para calderas se realiza en cinco plantas con una capacidad tota de 15.200 litros por minuto. Existe una planta de producción de nitrógeno con una capacidad de 70.000 pies cúbicos por hora para ser utilizado en las unidades de proceso. El gas combustible utilizado en la refinería se compone de una mezcla de gas producido en las unidades de proceso y de gas natural. Este gas natural proviene de los campos de producción de la zona de Lago de Maracaibo y es enviado a Amuay a través del gasoducto Ulé-Amuay. En la refinería existe un taller para el mantenimiento y reparación de equipos, y un deposito de materiales con unos 15 mi renglones, suficientes para garantizar el mantenimiento de la operación continua de las unida des de proceso y sus instalaciones auxiliares.

 

PROTECIÖN

 

En el área de la Refinería de Amuay funciona igualmente una clínica de tipo industrial con médicos, enfermeras, inspectores de sanidad y de salud ambiental y los mas modernos equipos para atender emergencias y practicar exámenes completos a los trabajadores. En Judibana existen un hospital del Instituto Venezolano de los Seguros Sociales y el Centro de Salud "Dr. Carlos Diez del Ciervo", del Ministerio de Sanidad y Asistencia Social. Para las labores de vigilancia y seguridad industrial, Amuay dispone de una organización de protección que resguarda las instalaciones de la refinería durante las 24 horas del día y clienta con una estrecha colaboración de las Fuerzas Armadas de Cooperación. Un especializado Cuerpo de Bomberos, equipado con modernas unidades, evidencia el gran esfuerzo que se hace en la Refinería de Amuay en materia de seguridad industrial. Bomberos profesionales altamente calificados y más de 70 voluntarios debidamente entrenados están alertas para atender con prontitud y efectividad cualquier problema que se presente en las instalaciones o en el área residencial. Además, todo el personal de la refinería esta capacitado para hacer frente a las emergencias que puedan registrarse en su organización de trabajo.

 

PERSONAL Y ENTRENAMIENTO

 

Para cumplir a cabalidad con las difíciles actividades que desarrolla, la Refinería de Amuay dispone de un personal que constituye su mayor orgullo. Aproximadamente 2.250 personas, entre las que se cuentan unos 270 ingenieros (químicos, mecánicos, civiles, electricistas, e industriales], prestan sus servicios en las diferentes organizaciones encargadas de las operaciones de refinación, y otras 160 personas actúan en labores de Marina y Mercadeo Nacional. En Amuay se presta especial atención a la permanente conducción de los programas de adiestramiento de los trabajadores. La mayor parte de ellos asiste a cursos, seminarios, charlas y conferencias que se dictan tanto en la propia Refinería como en las otras áreas de operaciones de Lagoven y en distintos centros educacionales del país. Otros cumplen asignaciones o realizan estudios en el exterior para entrar en contacto directo con las mas adelantadas tecnologías de sus respectivas especialidades. El total de entrenamiento alcanza casi las 60.000 horas hombre por año.

 

LA COMUNIDAD

 

Esfuerzo preventiva en seguridad industrial. Otro aspecto de gran importancia dentro de la historia de Amuay lo constituye la fundación de la comunidad abierta de Judibana. Allí, muchos trabajadores de la Refinería han adquirido sus viviendas y, junto a otras personas que decidieron establecerse en la zona, han puesto todo su empeño en el desarrollo de joven colectividad en marcha dotada de modernas instalaciones y servicios como hospitales escuelas, correos, telégrafos iglesia, clubes, cine, hoteles, restaurantes y centro comercios En Judibana funcionan dos escuelas primarias donde reciben educación los hijos de los trabajadores de la Refinería de Amuay: El Instituto Educativo Judibana, que atiende a 1.150 alumnos, y la Escuela Simón Bolívar a la cual asiste 450 niños. Mediante cómodos aportes los trabajadores de la refinería pueden hacerse socios de los clubes Bahía y Judibana, que les ofrecen las mas variadas instalaciones deportivas y recreativas, como canchas de bowling, tenis, baloncesto, volibol y bolas criollas, piscinas y salas para a reuniones y otros eventos profesionales y culturales. La península de Paraguaná, que es un área casi rectangular de 72 kilómetros de norte a sur y 48 kilómetros de este a oeste, recibe un considerable aporte económico derivado de las actividades de la Refinería de Amuay. Sin incluir proyectos especiales, Lagoven inyecta anualmente en la región una cifra superior a los 270 millones de bolívares en sueldos, salarios, pago de contratos y compras locales

 

HACIA EL FUTURO

 

Durante 1984 se iniciaron los trabajos de construcción del proyecto "Expansión del Complejo de Bases Lubricantes", el cual permitiría suministrar volúmenes adicionales de lubricantes al mercado nacional. Además de aumentar la capacidad de producción, este proyecto mejorara la seguridad y eficiencia de la operación del Complejo. Consiste en el reemplazo e instalación de nuevos equipos de procesos en las plantas fenolfinadoras y desparafinadoras para aumentar la capacidad de estas unidades. Asimismo, incluye la sustitución del solvente actualmente utilizado en la planta de extracción (fenol) por uno menos tóxico y con mejor selectividad (N Metil pirrolidona). También a mediados de 1984 se iniciaron los trabajos de ampliación del "Sistema de Asfaltos" con el objetivo de aumentar la capacidad de suministro de asfalto para el mercado local y de exportación. Consiste en modificaciones en el sistema de producción, almacenaje y carga a barcos de la Refinería. Además de incrementar la participación de Lagoven en el mercado internacional de asfaltos, este proyecto permite procesar un volumen adicional de crudos pesados. Entre las tareas del personal técnico, esta la de maximizar la capacidad de las unidades existentes para obtener la mayor cantidad posible de productos refinados, por lo cual con mucha frecuencia se hacen estudios y modificaciones a los diseños originales que permitan alcanzar los objetivos anteriores, manteniendo la eficiencia y seguridad en la operación. Igualmente se realizan estudios para la selección de los procesos que permitan aumentar la capacidad de conversión de la refinería, en caso de que la evolución del mercado lo justifique. Los resultados preliminares indican que estos consisten básicamente en una planta de mejoramiento de residuos de vacíos, así como de unidades de hidrotratamiento, generación de hidrogeno y servicios. En la industria petrolera es común una frase según la cual una refinería nunca termina de construirse. Los proyectos antes mencionados son prueba de que en el caso de nuestra Refinería de Amuay, tal afirmación no podría estar mejor ilustrada.

 

P. S. No pasarían 12 años cuando todo lo aquí sugerido estaría construido y operacional: la capacidad de mejoramiento de fondos de vacío más que duplicada, la capacidad de producción de hidrógeno y desulfuración aumentada, así como la capacidad de generación eléctrica. Adicionalmente todas las unidades de proceso habían sido llevadas al máximo de capacidad posible por su construcción básica: desintegración catalítica a 109 Kb/d y alquilación a a 21 Kb/d.